El Mausoleo del Santo

El Mausoleo del Santo

SEPULCRO

Según la tradición, fue el propio Domingo quien preparó su sepulcro en la calzada que él mismo trazara, al exterior de la desaparecida iglesia primitiva. Años después, la construcción del nuevo templo recogería en su interior el enterramiento, concretamente en el transepto sur.

LAUDA

La lauda sepulcral se asienta sobre una mesa de alabastro, que el escudo labrado del obispo Diego López de Zúñiga, promotor de la obra, permite fechar en la primera mitad del siglo XV. Doce escenas muestran distintos milagros y episodios de la vida del Santo.

SANTO

Situado en la cabecera del Santo se acopló un arco de plata procedente de Méjico, que fue donado en 1763. Bajo él se cobija la imagen de Santo Domingo, tallada por Julián de San Martín en 1789 y punto de partida de la iconografía que lo presenta como “Santo Abuelito”.

CRIPTA

El monumento está rodeado por un zócalo de mármol sobre el que se levanta una reja de hierro dorada y policromada, obra de Sebastián de Medina de 1708.
Bajo este espacio se construyó en 1958 una cripta que acoge las reliquias.